Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a
caminar por el bosque para recoger flores para su amada, la princesa Meriland,
del reino de los elfos del sur, su nombre era Sky, y era el heredero al trono
del reino de los elfos del este. El príncipe estaba muy enamorado de la
princesa Meriland, pasaban mucho tiempo juntos, paseaban a caballo, merendaban
cerca del lago, etc. Un buen día, al regresar a palacio tras recoger unas flores
en el bosque para la princesa Meriland, llegó un mensajero urgente del reino de
los elfos del sur, la princesa Meriland había sido secuestraba por el rey trol
Rocketos, con la ayuda de sus secuaces, para casarse con ella. Tras escuchar la
noticia, el príncipe elfo se armó con su mejor armadura y acompañado de Phobos,
su mejor amigo, un aprendiz de mago muy simpático y amable salieron en busca de
la princesa, hacia el reino de Rocketos en las montañas tenebrosas. Para poder
llegar a las montañas tenebrosas, Sky y Phobos tenían que pasar por un puente,
custodiado por un gran sapo morado con lunares de colores. Para poder cruzar el
puente, debían acertar esta adivinanza: Dos hermanos sonrosados juntos viven sin hablar pero deben separarse cuando quieren conversar.
Sólo tenían una oportunidad así que la respuesta bien
tubieron que pensar. El mago, que era muy muy listo, acertó la respuesta (los
labios) y el sapo muy apenado se apartó
para dejarles paso. Una vez cruzado el puente, de camino al castillo de Rocketos,
fueron ideando un plan para entrar en el castillo son ser vistos y rescatar a
la princesa. Cuando llegaron al castillo, pusieron en marcha su plan, con la
ayuda de la magia, Phobos abrió un hueco en la muralla y entraron en el
castillo, pero un vez dentro, fueron descubiertos por uno de los trols y avisó
al rey a los demás trols, Phobos se quedó para entretener a los trols mientras
Sky iba en busca de la princesa. Al llegar a la torre, Sky se encontró con el
rey Rocketus que le impedía el paso con lo cual empezaron a luchar. El rey
Rocketus era más grande y fuerte que Sky pero el príncipe era más ágil y
finalmente derrotó al rey, cogió la llave de la torre que le colgaba del cuello
y finalmente sacó a la princesa de la torre. Para que el rey Rocketus
aprendiera la lección, Phobos lo convirtió en caracol y así nunca más podría
hacer mal alguno. Nuestros tres amigos volvieron a palacio y se celebró una
gran fiesta en su honor con todos los habitantes de los dos reinos para
celebrar el regreso de nuestro héroes y de la princesa sanos y salvos… y colorín colorado, este
cuento se ha acabado.

